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¿Te gusta la playa?, ¿imaginas poder rodar por cualquier terreno sin problemas? 
Presentamos la SillaPlaya de Rodem, un producto muy interesante por su funcionalidad y reducidas dimensiones. Pulsa en Leer más para conocer todos los detalles
La SILLAPLAYA de Rodem es la silla de ruedas ideal para el disfrute completo de la playa y otros terrenos blandos, así como de los baños al aire libre, para personas con movilidad reducida (tanto personas con minusvalía como ancianos). La verdad es que tengo que decir que esta silla me impactó la primera vez que la vi en Alemania por sus reducidas dimensiones. Estamos acostumbrados a ver sillas de playa de un tamaño enorme y que hacen imposible que el usuario tenga su silla propia. Además, si no tenemos silla propia dependemos de que en la playa donde queramos ir haya la correspondiente silla anfibia (sabiendo que no es algo que suela ocurrir). Por lo tanto con esta silla se abre una nueva alternativa para que el usuario tenga total libertad y no tener que depender de si la playa está o no preparada.

Gracias a las ruedas Roolez, el usuario puede disfrutar de un movimiento cómodo por la arena de playa, calas de piedra, grava, césped... terrenos vetados para las sillas de ruedas convencionales. Las ruedas Roolez (diseñadas originalmente por el sector náutico en los EEUU para el desplazamiento de vehículos por la playa) definen un nuevo concepto de movilidad en el ocio y tiempo libre: el desplazamiento de familiares dependientes por playas y piscinas, césped y grava de campings y complejos turísticos, así como el desplazamiento autónomo sobre la arena en personas con discapacidad de cierta agilidad, ya no son un problema gracias a la facilidad con que las ruedas Roolez se desplazan sobre todo tipo de terrenos difíciles.

El respaldo es regulable en altura e inclinación, lo que hace que la SILLAPLAYA sea adecuada para todo tipo de personas. Tiene cinturones de seguridad que fijan piernas y cintura para evitar deslizamientos no deseados y además de ellos dispone opcionalmente de reposabrazos y cinturón de sujeción del tronco.

Está fabricada con materiales que permiten su uso en el agua del mar: es la ayuda técnica intermedia entre las muletas anfibias y las sillas estáticas de flotación. Podremos introducirnos con ella dentro del mar para seguidamente tirarnos al agua y nadar, no estando pensada para flotar estáticamente sobre ella. Con un cuadro ligero de aluminio y acero inoxidables, y un asiento y respaldo de resistente nylon azul (de rápido secado), es sencilla, práctica y fácilmente desmontable.

Como decíamos al principio del reportaje, a diferencia de otras sillas del mercado, sus reducidas dimensiones y su plegabilidad la convierten en idónea para su transporte en un vehículo convencional (utilitario), pudiendo luego desplazarse tranquilamente en ella desde el aparcamiento hasta la orilla, permitiendo al usuario viajar con familia y amigos a playas hasta el momento consideradas no accesibles, y abriendo por tanto un nuevo abanico de posibilidades en cuanto a la accesibilidad del turismo. 
Por último, destacar que las ruedas Roolez pueden ser adquiridas independientemente y su adaptabilidad en segundos a cualquier modelo de silla manual con eje de extracción rápida (“Quick release”) nos ofrece una alternativa a la SILLAPLAYA en cuanto a los paseos por la playa y otros terrenos-. La combinación de su propia silla con las ruedas Roolez y el LOMO (“la tercera rueda” presentada por RODEM en un reportaje anterior) la convierten en un vehículo todoterreno especializado en la arena de playa, que si bien no nos permite la entrada en el agua, sí amplía nuestras posibilidades de movimiento en otros diferentes aspectos que el LOMO ya nos mostró. (Ver reportaje “LOMO-la tercera rueda”).

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